El alcohol como el resto de las sustancias tóxicas disminuyen la capacidad de atención y coordinación.
Los controles de alcoholemia tienen por objetivo concientizar a los conductores acerca del peligro de conducir bajo efectos del alcohol u otras sustancias tóxicas. El objetivo de estas acciones es reducir el riesgo que implica conducir en estado de intoxicación.
Una conducción adecuada requiere lucidez y capacidad de reacción, especialmente ante las situaciones imprevistas.

La ley vigente establece como límite permitido para conducir
• Vehículo particular: 0,5 g/l (gramos de alcohol por litro de sangre)
• Motocicletas: 0,2 g/l (acompañante 0.5 g/l)
• Transportes públicos y de carga: 0 g/l *

*se incluyen  los conductores de transportes de pasajeros (colectivos, taxis, remises, transportes escolares) y conductores de transporte de cargas.

Los controles de Alcoholemia se organizan en la Dirección General de Seguridad Vial y cuentan con la participación de médicos del SAME y fuerzas de seguridad, Policía Federal Argentina y Prefectura Naval.
Estos controles se realizan en horarios diurnos y nocturnos.

Objetivos específicos
• Medir nivel de concentración de alcohol en sangre y detectar alteraciones en la conducta por ingesta de sustancias tóxicas.
• Generar una concientización en los ciudadanos acerca de los riesgos de conducir bajo los efectos de sustancias que alteran el comportamiento, disminuyendo la capacidad de conducción de manera idónea.
• Reducir accidentes de tránsito en un 20%.

Trastornos inducidos por la intoxicación alcohólica
El alcohol es una sustancia inhibitoria que altera la percepción visual, el tiempo de reacción y la coordinación motriz.
La persona que ha bebido no toma conciencia que sus facultades para reaccionar han disminuido.

Efectos del alcohol en el organismo que perturban la capacidad de conducción:
• Disminución del campo visual: se reduce el ángulo visual, se pierden los estímulos laterales.
• Dificultad para adaptar la visión ante los cambios de luz y para distinguir el color rojo.
• Disminución de la resistencia física; aumento de la fatiga.
• Dificultad para calcular las distancias; disminución el tiempo de reacción.
• Reducción de la capacidad de atención.
• Subestimación del riesgo.
• Aumento de la agresividad.

Trastornos inducidos por el consumo de cocaína
• Euforia o afectividad embotada
• Hipervigilancia; sensibilidad interpersonal
• Ansiedad, tensión o cólera
• Deterioro de la capacidad de juicio
• Taquicardia o bradicardia
• Náuseas o vómitos
• Agitación o retraso psicomotores
• Cuadros confusionales agudos
• Insomnio o hipersomnia

Trastornos inducidos por ingesta de éxtasis
• Alteración de la percepción de un objeto existente (ilusiones)
• Jaqueca
• Visión borrosa
• Reducción de los reflejos
• Náuseas
• Crisis de pánico